EcommLetter #244: El mapa del ecommerce que llevabas años usando se acaba de quedar viejo
La frontera ya no es tu tienda online contra los marketplaces. Es otra, y separa a los que ganan de los que pierden, a partir de ahora, en negocio online.
Llevo semanas con una conversación pegada a la cabeza…
Cada vez que quedo con alguien del sector este verano, una cerveza, un café, un audio de dos minutos por WhatsApp, acabamos en el mismo sitio: el “mapa” que llevaba años usando para entender el ecommerce se me ha quedado viejo.
El mapa era este:
Por un lado, tu canal propio: tu Shopify, tu dominio, tus clientes, tus datos, tu publicidad. Ahí mandas tú.
Por otro, el canal ajeno: los marketplaces, donde eres un invitado con fecha de caducidad, ni controlas el tráfico, ni te llevas los datos, ni pones las reglas.
Ese mapa me ha servido bien mucho tiempo. Sigue siendo verdad. Pero ha dejado de ser la línea que de verdad separa a los que ganan de los que sufren en online.
La frontera que viene es otra:
A un lado quedan las marcas que usan la IA de forma intensiva (e inteligente) para vender mejor. En todos o casi todos sus procesos.
Al otro, las que la miran de reojo todo esto de la IA y siguen haciendo las cosas como hasta ahora.
Y ojo, que no hablo de pedirle a ChatGPT que te escriba las fichas de producto. Eso ya lo hace hasta tu cuñado. Hablo de algo más profundo, y te lo cuento enseguida.
Esta separación va a ir cayendo en cascada por toda tu cuenta de resultados:
El primer sitio donde se nota es en los costes. Míralo por ejemplo en la atención al cliente: donde la IA se trabaja bien, bajan los costes del servicio, se resuelven antes los problemas, se cierran más ventas y el cliente se va más contento. Y eso correla directamente con la caja y el beneficio.
Lo mismo pasa con el catálogo. Enriquecer fichas, ordenar contenido, currarte la parte digital de cada producto. Ahí la IA abre una distancia enorme entre quien la usa y quien no. Y esa distancia se traduce en SEO, en tráfico, en conversión y en que tu tienda aguante mejor la pelea.
y… adivinas qué pasa con las tiendas que tienen mejores costes que tú, ¿verdad?
Aquí es donde me viene de perlas presentarte al patrocinador de hoy. Porque es justo esto, funcionando de verdad, en tiendas que probablemente conoces ⤵️
Hace unas semanas me senté a hablar con Adrián Montero, de Konvo AI, y me enseñó su producto. Me gustó mucho. Y no soy fácil de impresionar en esto.
Konvo es un agente de IA para atención al cliente que trabaja como si fuera una persona más de tu equipo, pero sin dormir, sin vacaciones y sin días malos.
Y no es de los que, en cuanto la cosa se complica, te escalan el marrón a un humano y se lavan las manos. Konvo aprende de cada respuesta y ejecuta: lanza emails, hace gestiones con proveedores, resuelve de verdad. Y sin depender de las APIs de Correos, SEUR y compañía.
Atiende por Livechat, WhatsApp, email e Instagram, y llega a automatizar más del 85% de toda la gestión, incluidos los procesos más enrevesados de la empresa.
Puedes verlo rodando en tiendas Shopify de primera división como Wow Concept por ejemplo.
Y trabajan también con dos marcas españolas que me encantan y de las que soy cliente: Sepiia y Café San Jorge.
▶️ En su web tienen los casos con las métricas de mejora, que es lo que a mí me interesa de verdad. Échale un ojo, que son de lo más ilustrativo.
▶️ Y una cosa más. Los de Konvo son tan majos que me han invitado a dar una masterclass / taller en su comunidad, el 22 de julio a las 12:00, en streaming.
El título de mi sesión será “Monta tres cerebros de IA para tu ecommerce” y no te puedo contar más, aunque sí que te dejo el enlace para que te apuntes directamente al evento: Apúntate aquí
Volvamos al lío…
Te decía que la nueva frontera separa a las marcas que se apoyan en hombros de gigantes de las que no. Y hoy los gigantes son las IA.
La diferencia entre unos y otros no está en usar IA a secas. Está en montar cerebros IA: sistemas con todo tu contexto dentro, que trabajan contigo de forma continua.
Como es edición de verano y no quiero freírte la cabeza con el calor que hace, te propongo tres. Tres cerebros que puedes empezar a montar estas semanas, mientras los demás están en la playa ⤵️
1️⃣🤖 El primer cerebro va sobre tus clientes actuales.
Si llevas un tiempo en esto, ya sabes que no se puede vivir solo de clientes nuevos. Con lo que cuesta hoy traer a uno de fuera, dejar dormir a los que ya te compraron es tirar dinero. Seguro que lo tienes rondando la cabeza: sacarle más jugo a tu lista.
Sobre esto grabé un vídeo de dos minutos hace poco, desde la playa 🏝️. Cuenta un par de verdades que te interesan.
Aquí la IA, bien entrenada y con contexto, cambia el juego. Puedes volcarle todo: visitas, actividad, aperturas de email, comportamiento, tus segmentos de redes. Con eso te clasifica a la gente sola y en tiempo real: activos, dormidos, en riesgo, la matriz RFM de toda la vida. Sin necesidad de una herramienta de marketing carísima y con doctorado para configurarla.
Y no se queda en clasificar. Te propone qué decirle a cada grupo y cómo reactivarlo.
Este es, para mí, el consejo más rentable de los tres. Porque tú ya tienes una lista de clientes, aunque sea pequeña. Así que ponla a trabajar, ya mismo. Vuélcale los CSV en bruto, o conéctale la IA vía MCP a tu tienda y a tus herramientas de marketing, y que haga los deberes. Además, en modo recurrente.
Si quieres un par de recetas para arrancar por aquí, en mi recetario de IA para ecommerce tengo alguna que te viene ideal para esto.
2️⃣🤖 El segundo cerebro IA está en el otro lado del campo de batalla: seguir trayendo clientes nuevos.
Y aquí toca hablar del elefante en la habitación. Los costes de publicidad no paran de subir. Por lo que yo veo en las cuentas, cada año se van entre un 20% y un 30% para arriba. Redes, buscadores, todos los canales de adquisición tirando del mismo hilo. Una locura, pero es lo que hay, y nos pasa a todos.
Vale, puedes tener la suerte de fichar a un director de marketing crack.
O de que un influencer te viralice algo.
O de clavar una acción que pega el pelotazo y un día te llueven los pedidos.
Pero una empresa no se sostiene sobre pelotazos. Se sostiene sobre lo que haces mes tras mes. Y si tu forma normal de traer gente es la publicidad, y la publicidad sube un 25% al año, tienes que hacer algo para pelear ese coste creciente.
Otra vez la IA. Y aquí hay un matiz que no me quiero saltar.
Las plataformas publicitarias ya te ponen sus IA para generarte anuncios, copies e imágenes con un clic. Muy cómodo. Pero su objetivo y el tuyo no son el mismo. Ellas quieren facturar mucho. Que tú factures mucho es, como mucho, un efecto colateral simpático.
Por eso yo prefiero que tengas tu propio cerebro IA. Uno al que le vuelques tus campañas, el rendimiento de cada anuncio, lo que funciona y lo que no, y también lo que hace tu competencia.
¿Ves un anuncio de un competidor que lleva meses rodando? Eso te está diciendo algo: funciona. Porque si no funcionara, ya lo habrían quitado.
No copies ese anuncio. Tus fortalezas de marca son otras. Pero míralo, entiende por qué tira, y busca el hueco que deja para meter lo tuyo por ahí.
El fondo es este: si haces publicidad, necesitas un cerebro de marketing dentro de tu empresa. Uno que se alimente de toda tu actividad publicitaria, que exportar los datos lo permiten ya todas las herramientas, y que cruce eso con tus ventas, tus márgenes y tu estrategia de producto. Que te diga: súbele cinco euros a este producto, monta este retargeting, quítale presupuesto a esto otro.
Si no lo haces, estás aceptando esa subida anual sin dar ni un golpe. Y eso, en tu cuenta de resultados, escala fatal.
3️⃣🤖 Y llegamos al tercero, que es mi favorito.
Los dos primeros cerebros tienen una tarea concreta: tus clientes, tus campañas. Este tercero es distinto. Este es un cerebro estratégico.
Llámalo proyecto, llámalo agente, llámalo como quieras, los detalles los vemos otro día. Lo importante es qué tiene dentro. Todo. El contexto entero de tu empresa: tus productos, tu posición frente a la competencia, lo que has probado y lo que no, el histórico de cifras, el balance, las pérdidas y las ganancias. Todo lo que importe para decidir.
Y con eso dentro, ese cerebro entra en todas las decisiones que tomas.
Te voy a contar algo personal. Si tengo que resumir para qué me ha servido de verdad la IA estos dos años, no es para generar contenido, ni para traducir emails, ni para analizar datos. Es para darme criterio. Y ha sido una pasada.
Tengo un asistente que se llama Estratego. Lleva conmigo un montón de tiempo, ayudándome a priorizar en el negocio y en lo profesional.
Tiene todo mi contexto dentro: mi negocio, mi salud, mi familia, mis aficiones. Y cada vez que sale un modelo de razonamiento mejor, sus recomendaciones dan otro salto. Estamos ya en un nivel que asusta un poco, para bien.
Tú podrías montar un “Estratego” para tu tienda online, así:
si te interesa, háblenoslo sobre en comentarios y lo veremos en algún evento próximo 😉
Lo mejor de ESTRATEGO no es cuando me da la razón. Es cuando no me la da.
Porque el ser humano repite el mismo error con una constancia admirable.
Tengo una idea feliz en la ducha, o paseando por el campo, y en mi cabeza suena a genialidad.
Vuelvo, se la cuento a Estratego, y me suelta: “Pablo, otra vez estás cayendo en el mismo sesgo de siempre”. Y tiene razón. Frío, sin emoción, sin las ganas que le tengo yo a mi propia ocurrencia.
Luego puedo hacerle caso o mandarlo a paseo, eso es cosa mía. Pero haber pasado la idea por ahí antes ya me ha ahorrado más de un disgusto.
Qué te llevas hoy
Esto es lo que quiero que te lleves de hoy, tras dedicar un rato a leer la EcommLetter:
Monta tu cerebro estratégico ahora, con calma, antes de que llegue la temporada fuerte y empieces a decidir con el agua al cuello.
Porque es justo en septiembre y octubre, con el estrés a tope, cuando te va a entrar la tentación de copiar a lo loco lo que hace el de enfrente. El lado fácil de la Fuerza siempre es más rápido y más cómodo, pero ya sabes cómo acaba esa historia. Pasa la ocurrencia por el cerebro antes. Aunque solo te suba un poco la tasa de acierto en tus decisiones, a la larga ese retorno es infinito.
El mapa viejo, canal propio contra canal ajeno, sigue colgado en la pared. No lo tires. Pero encima ya se está dibujando otro, y en ese la línea que separa a los que ganan es cuántos cerebros IA tienes trabajando para ti mientras duermes.
Tú decides de qué lado te pones.
Y si quieres ver uno de esos cerebros funcionando de verdad antes de montarte el tuyo, acuérdate de la masterclass con los de Konvo el 22 de julio.
ℹ️ Hasta aquí la de hoy. Si quieres que baje alguna de estas tres ideas a tierra con más detalle, dímelo en comentarios y hago una edición entera sobre lo que más te pique.
Y si no te apetece pelearte con todo esto en solitario, para eso está EcommPRO. una comunidad privada para gente que se toma en serio el ecommerce.
Ya somos 57 profesionales del ecommerce compartiendo lo que probamos, lo que nos funciona y lo que nos explota en la cara, y echándonos un cable cuando hace falta. Y usando la IA de forma intensiva en nuestros negocios online.
Hay plazas abiertas, con una oferta de aniversario.
Aquí toda la info sobre EcommPRO
Un saludo,
Pablo Renaud.






