Mi mayor error vendiendo online (y el nacimiento de la EcommLetter)
Todo iba bien en mi tienda online… hasta que dejó de irlo. No lo vi venir. Y casi me lleva a la quiebra. Te cuento mis errores para que no te sucedan a ti. 😱
Esta es una historia real, personal y sin adornos.
Eran las dos de la madrugada de un día de invierno de 2008. La crisis había devastado mi negocio de ecommerce.
Solo en mi oficina-almacén, repasaba el inventario buscando un milagro que no llegaría. Las estanterías eran un tetris de cajas mal organizadas — productos que deberían haberse vendido hace semanas, ahora convertidos en recordatorios silenciosos de mi fracaso.
Para entonces, yo era fundador, servicio técnico, programador, mozo de almacén y departamento de terapia de mi tienda online. Todo el peso caía sobre mis hombros; ya no había nadie más a quien culpar.
La "receta" del ecommerce que había funcionado durante años — algo de SEO, ads baratos y emailings masivos — se desmoronó con la crisis. Primero cayeron los clics, luego las ventas. El stock se acumulaba mientras las facturas pendientes crecían como una montaña imposible de escalar.
Yo sabía “mucho” de ecommerce.
Pero no supe reaccionar al cambio del mercado.
El momento más oscuro
Llegando al final del año, mi cuenta bancaria tocó fondo. Entonces llegó la llamada que todo emprendedor teme:
"Necesitamos que saldes la factura el viernes, o cortamos el suministro."
Colgué el teléfono y miré las torres de stock sin vender. El suelo se convirtió en arena movediza bajo mis pies. Las cajas de cartón no servían para comer, y yo tenía una hija que alimentar.
En cuestión de semanas había pasado de firmar albaranes con una sonrisa a contar monedas para pagar la luz. No era solo un emprendedor en apuros; era un padre viendo cómo su "imperio digital" se revelaba como un castillo de naipes.
Fueron los meses más oscuros de mi carrera.
Cuando tu negocio quiebra, tu identidad también entra en números rojos.
Tus sueños se desvanecen.
La resurrección (17 años después)
Pero aquí estoy. Verano de 2025.
Amanezco sin sobresaltos. El dashboard muestra ventas en verde, algún canal en naranja, pero nada preocupante. Mi ecommerce funciona como un reloj suizo después de 20 años de batalla.
¿Qué cambió? Todo.
Aquella crisis me enseñó lo que ningún curso podría haberme enseñado. Me rehice, cometí nuevos errores, acumulé cicatrices que se convirtieron en lecciones. Y cuando llegó el boom del ecommerce, esta vez estaba preparado.
Hoy, mientras tomo mi primer café, un equipo 3PL en Guadalajara ya ha empaquetado decenas de pedidos. La atención al cliente resuelve problemas antes de que me entere. Las automatizaciones vigilan precios e inventario al minuto. Varias líneas de negocio me protegen: si Amazon tropieza, mi tienda propia compensa; si España flaquea, Europa responde.
Ya no dependo de un solo canal, un solo país o una sola estrategia. Se acabó el estrés del cashflow, las caídas inesperadas, la incertidumbre que me mantenía despierto hasta las 2 AM.
Pero no te voy a engañar: esto sigue siendo una batalla diaria.
Déjame que te cuente cómo ganarla:
Por qué nació la EcommLetter
El ecommerce sigue siendo un campo de batalla:
El algoritmo cambia (la IA azuza),
la competencia aprieta con precios imposibles (ni te cuento los chinos),
el consumo baja (el mundo está revuelto)
y la logística aún tiene sentido del humor y te juega malas pasadas.
Por no hablar de la regulación europea, que no para de poner palos en la rueda.
Con sistemas, tecnología y conocimiento, se puede construir un ecommerce rentable. Pero necesitas algo más que teorías: necesitas las lecciones de quien ya se quemó.
Y ahí es donde entras tú.
Mi obsesión ahora es evitar que vivas mi pesadilla de 2008.
Por eso creé la EcommLetter. Cada domingo abro mi caja de cicatrices:
La estrategia que duplicó mi ticket medio (y luego destruyó mi margen)
El error que me costó un Black Friday entero
La herramienta que salvó mis rebajas
Las tácticas que fracasaron espectacularmente
No son teorías de gurú de Instagram. Son historias con barro, cifras reales y ese toque de "esto solo lo cuenta quien se chamuscó".
Tu futuro tiene dos caminos
Si vendes online, tu historia terminará de una de estas formas:
Opción A: Un negocio rentable y resistente que funciona mientras duermes. Actividad, beneficio, libertad. "Eye of the Tiger" de fondo 🥊
Opción B: Noches sin dormir, inventario con telarañas, anuncios que queman tu caja sin traer ventas. Mi 2008 en bucle.
La diferencia no está en el esfuerzo (créeme, en 2008 di todo lo que tenía). Está en una idea bien ejecutada, una herramienta acertada, una advertencia a tiempo.
Eso es exactamente lo que recibirás en la EcommLetter:
Estrategias validadas hoy, no teorías del paleolítico del dropshipping.
Acceso a la trastienda: lo que no cuento públicamente.
Una comunidad que responde antes de que ChatGPT te maree con mediocridad.
Mi objetivo es simple: que triunfes como Rocky Balboa, no que sufras como yo en 2008.
Cada domingo que pasa sin esta información… es una oportunidad perdida de evitar los errores que otros ya pagamos caro.
¿Te suena bien?
Pues deja tu email aquí, apúntate gratis a la EcommLetter:
El próximo domingo tendrás en tu bandeja una historia que podría ahorrarte meses de ensayo-error —o al menos arrancarte la carcajada de “vale, no soy la única persona que la ha liado así en mi ecommerce”.
Me muero de ganas por verte al otro lado.
Un abrazo,
Pablo Renaud
P.D.: Sé que estás suscrito a mil newsletters que no lees. Esta es diferente: nace del fracaso real, no de un funnel de 997€. Uno o dos emails por semana. Te das de baja en 1 clic. Sin dramas.
Detrás de las historias de éxito a menudo hay historias de fracaso que en su momento fueron punto de inflexión, o como dicen los traders, con ese pullback. Me siento muy identificada con tu relato, Pablo. Enhorabuena por haber reconvertido la situación, y agradecidísima de que compartas tanto conocimiento y aprendizaje.
Muy buena historia y experiencias acumuladas Pablo :D
A los años miras en perspectiva y es algo brutal. Vamos a por muchos años más vendiendo online!