EcommLetter #245: He conectado dos Cerebros de IA a una tienda real y esto es lo que ha salido
Recomendaciones espectaculares sobre retención y adquisición. Y los dashboards que te montan el lunes por la mañana para que ganes a tu competencia.
Hay una fantasía muy concreta que aparece todos los años por estas fechas.
Tú, en una hamaca. El móvil boca abajo. Y el negocio funcionando solo: las decisiones se toman, los pedidos entran, los clientes quedan contentos y el dinero cae en la caja sin que tengas que abrir el portátil.
Bonito, ¿verdad? Pues no. Todavía no. 😆
La IA nos ha dado superpoderes, pero no ese. Y te diré una cosa: me alegro un poco. Creo que en el fondo todos queremos seguir siendo necesarios en nuestro propio negocio, aunque sea para tener el último criterio y tomar las decisiones que de verdad importan.
Es como llevar un barco. Puedes poner el piloto automático y dejar que el rumbo se mantenga solo durante horas. Lo que no puedes es irte a dormir sin nadie de guardia.
Lo que sí existe hoy, y esto es lo interesante, es un montón de trabajo que puedes hacer junto con la IA para ser más eficiente en tu tienda online. No delegar el negocio. Delegar el trabajo pesado y quedarte con el criterio.
De lo filosófico… a la mesa de laboratorio
En la edición de la semana pasada te contaba cómo ha cambiado el ecommerce en el último año con la entrada de la IA, ya madura, en procesos reales de negocio.
Y te proponía una idea: montar “cerebros de IA” como si fueran pequeños departamentos o áreas de responsabilidad dentro de tu tienda. Cerebros que generan recomendaciones, toman algunas decisiones y hasta operan ciertas actividades.
Aquello iba en plan conceptual. Y os gustó, porque me llegaron un montón de preguntas muy concretas:
¿Cómo se monta un cerebro de IA?
¿Esto sirve para mi tienda o solo para las grandes?
¿Qué información le das, qué herramientas usas, es seguro, cuánto cuesta?
¿Me pasas tus archivos .md? (spoiler: no)
Así que esta semana me he puesto la bata de laboratorio, he arrancado los agentes con un gran estruendo y un intenso olor a gasolina (en realidad están siempre encendidos y no usan gasolina, pero así queda más cinematográfico) y he preparado unas cuantas demos reales de estos Cerebros IA sobre una tienda online real.
La gente que las ha visto en un par de workshops de esta semana ha reaccionado con un “wow” bastante audible. Y con alguna cosa peor 😉
Hoy te enseño lo que sale, con todo detalle. No te lo pierdas…
Antes de entrar en materia, Doofinder patrocina la edición de hoy. Y trae dos cosas que encajan bastante bien con lo que estamos hablando:
Un mensaje muy alineado sobre qué puedes dejar funcionando solo en tu ecommerce antes de irte a la playa.
Un recurso gratis que merece la pena descargar.
Antes de cerrar el portátil en agosto, deja esto trabajando por ti:
Porque la pregunta no es solo cuánto tráfico traes. Es dónde se está quedando dinero encima de la mesa ahora mismo, sin que nadie lo esté mirando. Y la buena noticia es que no hace falta que seas tú quien lo mire durante las vacaciones.
No hablo de tráfico. Hablo de lo que pasa dentro de tu tienda, con la gente que ya ha entrado: qué buscan y no encuentran, qué ven primero, qué les frena justo antes de pagar.
Doofinder lleva tiempo dejando de ser un buscador interno para convertirse en una plataforma de AI Search & Discovery: búsqueda que prioriza lo que más te interesa vender, recomendaciones que amplían el pedido, category merchandising que aplica esas mismas reglas a toda la tienda y un AI Assistant que resuelve las dudas de última hora antes de que el carrito se abandone.
Lo interesante llega cuando esas piezas trabajan juntas:
En una tienda real, la combinación de búsqueda inteligente y AI Assistant se tradujo en un +24% de conversión y +12€ de AOV. En otra, el sistema detectó que las búsquedas mal resueltas estaban dejando sobre la mesa 820 €/mes.
Datos que Google Analytics no te va a dar por sí solo. Aunque si lo prefieres, ahora puedes conectar Doofinder con tu Analytics con un clic desde el panel de integraciones.
Todo esto lo han recogido en La guía de AOV: los 3 momentos donde se decide si un pedido crece o se queda pequeño (búsqueda, descubrimiento, decisión), y cómo detectar cada semana, en 20 minutos, qué palanca mover primero.
Y ahora tienen prueba gratis de 15 días, sin tarjeta, lo que queda de julio. Para que cuando vuelvas de vacaciones el sistema ya lleve semanas trabajando para ti 😉
▶️ Descárgate La guía de AOV antes de cerrar el semestre y planifica cómo subir el valor del pedido medio sin tocar el tráfico.
Volviendo a los cerebros 🤖
La IA está entrando en casi todas las piezas del puzle del ecommerce, y no de forma tímida. Aquí tienes unas cuantas:
Lo que he hecho para las demos es sencillo de explicar y algo más laborioso de montar: he cogido tres áreas muy concretas, tres necesidades que se repiten en casi todas las tiendas con las que trabajo, y he creado un cerebro independiente para cada una.
Después los he conectado a una tienda online real montada sobre Shopify. Con contexto real, objetivos reales y volcados de datos completos. Casi todo auténtico, salvo los datos concretos de clientes y pedidos, que están sustituidos para poder enseñarte pantallazos sin que salte nada por los aires.
▶️ La tienda real con la que he montado el laboratorio, por si tienes curiosidad, es Jernverket Store.
🤖 Cerebro nº 1: la base de clientes que ya tienes
Este lo he construido para exprimir la base de datos de clientes existentes.
Soy muy defensor de la fidelización que no consiste en bombardear a la gente con correos, sino en aportar valor de forma constante y, en el momento adecuado, pedir la siguiente compra.
Un cliente que ya te compró y que confió en ti tiene muchísimas más papeletas de volver que un desconocido al que persigues por Instagram con un anuncio.
El problema es siempre el mismo. Según crece la base de datos, dejas de dedicarle el tiempo que haría falta. No detectas qué clientes están entrando en modo hibernación. No cruzas el histórico con lo que ha pasado esta semana. Se te va el mes y no has tocado nada.
Y ahí una IA que mira los datos todos los días y propone acciones a partir de un análisis fino vale su peso en oro.
La primera tarea que le he dado al cerebro de retención es esta:
Todos los lunes, elabora un informe de la base de datos de clientes y propón estrategias de activación para conseguir ventas adicionales.
Ventas orgánicas. Sin pagar publicidad por ellas. Ahí hay mucho margen si el trabajo se hace bien.
Qué necesita para funcionar
Para hacer su trabajo, este cerebro necesita dos cosas.
La primera es todo el contexto de tu negocio. Esto lo he contado ya muchas veces, y lo seguiré contando: el contexto es la clave del uso eficiente de la IA. Sin contexto tienes un becario listo pero desorientado.
La segunda son datos. Clientes, pedidos, catálogo, y cualquier fuente externa que dé pistas sobre qué funciona mejor y peor a nivel de producto o de comportamiento del visitante.
Todo eso se puede servir con conexiones avanzadas de tipo MCP en las herramientas que lo soporten.
Aunque te digo una cosa. Para un análisis semanal como este también vale descargar los CSV tal cual te los escupe cada plataforma, sin tocar ni una celda, y volcárselos al cerebro. En eso las IA son excelentes.
No gastemos vida humana en sufrir un CSV.
Lo que devuelve
Te enseño directamente el resultado de la primera consulta.
Además del texto, que es largo y detallado y viene cargado de recomendaciones, le he pedido que me lo pinte en visual.
Mira lo que sale:
Cada acción que propone sobre cada segmento de la base viene con instrucciones concretas. Incluso con una plantilla del mensaje que hay que enviar a esos usuarios.
La idea es que cada lunes tengas encima de la mesa acciones nuevas, construidas a partir de tres fuentes: las ventas de la última semana, el histórico ya cargado en el cerebro y el registro de las reactivaciones que hiciste antes. Ese último punto es importante. Cada semana le reportas qué acciones lanzaste y qué pasó, y ese dato vale oro para la siguiente ronda.
Mi favorito: los elementos interactivos
A estos cerebros me gusta pedirles que metan elementos interactivos en los dashboards. Cosas con las que poder jugar y montar escenarios.
Los lunes nos sentamos con el equipo, miramos lo que propone la IA y toqueteamos esos controles para decidir por dónde tiramos esa semana.
En este caso el elemento interactivo juega con el porcentaje de éxito que esperamos al reactivar usuarios. Y te devuelve una estimación económica de cómo saldría cada campaña según el grado de acierto.
Y si trabajas con volúmenes mayores o tu caso es más enrevesado, le puedes pedir la matriz RFM completa y trabajar cuadrante por cuadrante.
Eliges el grado de complejidad que quieres en las respuestas. Y no tienes que explicarle cómo comunicar los datos, eso ya lo hace de maravilla. Los dashboards que pinta son buenos de verdad, tanto visualmente como en la forma de contar la historia de los números.
Tú solo le das el objetivo de alto nivel: quiero activar la base de clientes, cruza los datos, propón acciones y píntamelo en un dashboard.
Así de sencillo.
Luego puedes refinar el prompt con tus manías particulares, como pedir interactividad o un formato concreto. Pero si el contexto está bien montado y los datos son consistentes, esto funciona a la primera.
🤖 Cerebro nº 2: los clientes que todavía no tienes
El siguiente cerebro ataca lo contrario. Lo que no está en tu base de datos.
Adquisición.
Este dashboard está alimentado con datos de eficiencia de campañas publicitarias, y lo que hace bien es cruzar orígenes distintos para compararlos en igualdad de condiciones.
Eso es lo que más me gusta de este montaje. Traes los datos de cada plataforma y cada herramienta de captación, los pones en el mismo tablero y encima les añades lo que ninguna plataforma sabe: tu coste real, tus márgenes, tu estrategia.
Y ahí aparecen los patrones incómodos.
Por ejemplo, que las campañas con el ROAS más alto según la herramienta están dejando menos beneficio real que otras, y habría que despriorizarlas.
Eso solo se ve cuando tienes todos los datos y todo el contexto en el mismo sitio. Meta no te lo va a decir. Google tampoco.
Por espacio, no me meto a fondo con este, pero las recomendaciones que devuelve para optimizar gasto publicitario son de las cosas más útiles que he sacado del experimento. Y mira que el gasto en publicidad es uno de los grandes dolores de cabeza del sector.
Fíjate también aquí en los elementos interactivos, que te dejan mover presupuestos entre acciones y ver qué pasa:
Cada semana puedes hacer un trabajo fino de optimización comparando cosas que normalmente viven en universos separados. Tu propia newsletter contra los anuncios de Meta, por ejemplo, en la misma tabla y con las mismas reglas.
🤖 Cerebro nº 3: el que no te enseño hoy
El tercero es el que ya te presenté la semana pasada. El de decisiones. El que llamo Estratego.
Ese no cabe en una edición, porque no va de dashboards ni de segmentos. Va de tener todo el contexto del negocio metido en un sitio para que cuando llegue una decisión gorda no la tomes con el estómago ni con lo último que leíste en LinkedIn.
Lo dejo para verlo en directo, otro día.
Lo que de verdad está pasando aquí
Las posibilidades de tener varios cerebros bien entrenados, con buen contexto y buenos datos, son enormes.
Y creo que la línea que va a separar a unos negocios de otros a partir de ahora pasa por ahí. Por usar la IA de forma sistemática y soberana.
Sistemática significa todos los días, todas las semanas, en todos los procesos. No cuando te acuerdas ni cuando tienes un hueco.
Soberana significa que el conocimiento vive dentro de tu negocio, no dentro de una herramienta externa que te lo alquila por meses.
Eso va a producir una generación de ecommerce bastante más competitiva y bastante más rentable que la actual.
Y ya sabes lo que va a pasar con los que no se suban. No hace falta que te lo dibuje.
Y ahora te toca a ti
Si te ha parecido interesante, quieres ver estos cerebros funcionando en directo y entender cómo se montan (con las cosas que he aprendido a base de romperlos), dímelo aquí en comentarios.
Estoy pensando en montar un workshop donde lo enseñe en vivo y salgas de ahí con el tuyo montado.
Y de paso resuélveme una duda: ¿lo harías ahora en verano o prefieres esperar a septiembre?
Contesta en comentarios y decidimos entre todos.
Un saludo,
Pablo Renaud.
P.D. Todo esto es más o menos el 1% de lo que estamos haciendo con IA aplicada al ecommerce dentro de EcommPRO. Allí la gente se toma estas herramientas en serio y las lleva a un nivel que no te imaginas. Hay plazas abiertas y la oferta de aniversario tiene fecha de caducidad.










